INTRODUCCION
En
esta entrada y gracias a la memoria de Luis Urtasun y Pablo Vital vamos a dar
unas pinceladas a parte de lo que fue la agricultura de Artajona de los años 40
y 50. La transformación que esta actividad ha tenido hasta hoy ha sido
impresionante pasando de un trabajo físico de personas y animales a las grandes
máquinas que vemos pasear hoy en día por Artajona.
Esta
entrada quiere rendir un pequeño homenaje a los abuelos de los artajoneses de hoy que, prácticamente
sólo con el esfuerzo de sus brazos y con tesón, han sabido obtener los recursos
que el campo les ha ofrecido.
Si algún veterano, se anima a completar más información sobre este tema tan relevante, le agradezco de antemano su colaboración.
LA TRILLA
La
trilla hacia 1955 (Testimonio Luis Urtasun).
Los
orillos de las fincas se segaban a mano y el resto con segadora. Las segadoras
utilizaban bielas de madera que se rompían a menudo. Teodosio, el padre de Luis
Urtasun, se encargaba de hacerlas. Como las segadoras eran de diferentes marcas
cada biela también era diferente. También era frecuente que le pidiesen pugones
a Teodosio.
Con
el cereal se hacían gavillas que se ataban con cuerda, con 4 o 5 gavillas se
hacía un fardo.
El
cereal se transportaba en el remolque de tractor al que se ponían unos pugones
o en una galera que en función de la carga, la distancia o las condiciones del
camino podía ser arrastrada por 1, 2, 3 o 4 caballos. La carga se descargaba y
se hacían montones diferentes para cada vecino.
Para
la trilla de cereal (trigo, avena, cebada) había en Artajona 5 o 6 trilladoras particulares
y la trilladora de la cooperativa a donde acudía la mayoría de los artajoneses.
Un
tractor al que se le ponía una correa unida a la trilladora servía para poner
en funcionamiento la trilladora.
En
la trilla de la Cooperativa se avisaba a cada vecino el día que tocaba trillar
su cosecha. Se pagaba un canon por trillar, el propietario se llevaba el trigo
dejando la paja para la Cooperativa que tenía un precio de compensación
establecido (En las trilladoras particulares, se hacía un montón de paja para
cada uno de los que las utilizaban).
La
Cooperativa tenía un grupo de trabajadores que se encargaban de trillar toda la
cosecha. Cada uno de ellos tenía diferentes funciones:
Los
Fajeros
arrimaban los fardos a la trilladora.
El
Alimentador
se encargaba de introducir el cereal por la boca de la trilladora (era
un trabajo muy penoso por el polvo que se generaba), previamente el Cortador
había quitado la cuerda de las gavillas.
El
Pesador
recogía el grano que salía y lo metía en sacos. La trilladora tenía varias
salidas para el grano, el saco se sujetaba a una de las salidas y cuando ya
estaba lleno se desviaba hacia otra salida a la que se le había puesto un saco
nuevo vacío.
La
trilladora disponía de un ventilador con una lanzadera que sacaba toda la paja.
El Montonero
con un ayudante se encargaban de organizar la pila de paja. Antes de existir
este tipo de lanzaderas, la paja se recogía en una sábana blanca a la que se
ponían unas cuerdas en sus esquinas y que cuando estaba llena se subía a
hombros por medio de una escalera al montón de paja (era un trabajo muy
penoso).
Teodosio
Urtasun con sus hijos Luis y Paquita y una amiga de Bergara en la pajera de la
Cooperativa que se ubicaba donde está la fabrica de calzado.
Al acabar la temporada de trilla se ponía un muñeco o banderín en la cumbre de la pajera.
De
la cosecha de trigo se reservaba parte para la siembra del siguiente año.
La
paja se empacaba y se vendía a ganaderos de diferentes lugares.
LAYAS
La
laya es un instrumento de dos puntas que se utiliza por pares para roturar y
voltear la tierra. Una de las características más relevantes de este
instrumento es que resulta más eficaz si se trabaja en grupo.
Resulta
llamativo que su uso se haya dado exclusivamente en el País Vasco y Navarra y
algunas pequeñas zonas limítrofes.
Existen
dos variedades: La de mango corto utilizada en el País Vasco y la de mango
largo utilizada en Navarra.
Su
uso en Artajona: Hacia 1950 cuando Pablo Vital
tenía 15 años:
Había
terreno para labrar y piezas en cuesta para layar.
Grupo de layadores (imagen tomada de internet)
Se
layaba entre cuatro personas. Las layas se levantaban y se incaban con fuerza
en la tierra, luego se subían encima y con un pequeño balanceo se incaban
todavía más.
El
trabajador de la derecha decía “YA” y
todos tiraban a la vez para atrás y se movía el TORMO.
Se
movía un poco los mangos de las layas hacia delante y con un pie se hacía
palanca para mover el tormo adelante. De esta manera la tierra quedaba volteada
y las malas hierbas boca abajo.
Se
layaba en primavera.
Aunque la laya se dejó de usar hace tiempo, todavía podemos disfrutar de la vista de esta preciosa herramienta gracias a la carrera de layas que se celebra anualmente y que tiene mucho arraigo.
TRABAJOS DE CAMPO
En
setiembre o octubre se sembraba. Antes de sembrar se pasaba un rastrero con
pugas o una grada.
La
cebada se usaba para pienso de los animales. La cebada sobrante se llevaba a la
Herrería Asurmendi (al comienzo de la calle empedrada), tenía un molino
eléctrico que hacía harina de cebada. Se les daba a los cerdos y a las
gallinas.
El
Ayuntamiento facilitaba a todas las familias del pueblo una parcela de 2 o 3
robadas en el monte. Se trataba de una tierra suave y húmeda siendo un lugar
muy adecuado para el uso como huerto. Se sembraba patata, remolacha, alubia y
maíz.
Se
layaba a mano y se recogía a mano. Con el maíz se hacían horcas y se ponían a
secar. Era habitual el tránsito de vecinos entre el pueblo y los huertos del
monte.
El
trigo se entregaba a la fábrica de harina y devolvían la harina.
Tenían
horno de pan (para consumo propio). Su madre hacía AINOSAS para ello a la masa
de pan la hacía con los dedos unos agujeros. Luego echaba aceite y azúcar y lo
metía al horno. Según comento Pablo era delicioso.
Cuando
hacían fuego en el horno, se ponía todo negro. Al de un cierto tiempo se volvía
blanco y era entonces cuando la temperatura del horno era la adecuada para
hacer el pan.
También
se sembraba BEZA que se utilizaba como pienso para los animales. Lo comían en
verde (el grano se utilizaba sólo para semilla). La beza se cortaba con
TALLADORA que dejaba la hierba en
hileras.
La
guadaña se utilizaba para cortar la hierba y la beza.
Hacia
1943 Segadora Ajuria con 4 caballerías. También se segaba a hoz. Al montón de
trigo se le llamaba FASCAL. Había dos clases de trilladoras. Se metía la paja
en sábanas y se llevaban a la pajera. Se enfardaba y luego se vendía. Las
sábanas se llevaban en galera y luego a la pajera de casa.
La
máquina segadora iba recogiendo el trigo cortado y hacía una gavilla grande que
al acabarla la ataba y la echaba al terreno. Con 4 gavillas se hacía un fajo
que luego se transportaban en galera
hasta el lugar de la trilla.
En
Artajona había unas doce segadoras. Las segadoras sólo trabajaban en llano, el
resto del terreno se hacía con la hoz y la cazoleta. Para segar a mano se
ponían dos manguitos de lona y un MANDIL o MANDARRA.
Con
la reata se labraban 6 robadas al día.
Había
que juntar 6 mulos (la reala) para labrar con el brabán. El brabán se manejaba
entre dos personas, una iba delante conduciendo a los mulos y la otra iba
detrás (para dar vuelta al brabán al llegar al final de la hilera). A la hora
de formar el grupo de 6 animales se ponían mulos o caballos indistintamente. En
Bizkaia al brabán se le conoce como “laietako
makiñe” “máquina de layas” ya que hace un trabajo parecido.
Los bueyes tenían un carro especial
Los
carros se llevaban con 1 a 3 caballerías y tenían las ruedas grandes. Se
transportaba leña, sarmientos, fajos cosecha, sacos de harina, comporteras de
uva, mies, etc.
La
galera disponía de 2 ruedas pequeñas delanteras con el giro y 2 grandes
traseras. La llevaban 3 o 4 mulos.
BIBLIOGRAFIA Y COLABORADORES
Artaxoako Fototeka –
Fototeca Artajona
Colomo, Castro, Koldo: Las layas y su plástica a
través de la etnografía y la iconografía religiosa.
Flores, Sánchez-Alarcos, José: www.entredosamores.es (campo de Criptana). Amablemente ha
compartido con nosotros algunos de los dibujos que tiene en su web.
Urtasun, Luis
Vital, Pablo








